Dr. Pedro Bendezú Bullón

CV

CMP: 29913
RNE: 15097

Especialidad:
Médico-Cirujano y Especialista acreditado en Ginecología y Obstetricia.

Fellowship y subespecialidad

  • Laboratorio de embriología en el Laboratorio de Reproducción Asistida PRANOR (2000 – 2001).
  • Sub-especialización en Reproducción Humana Asistida en el Centro de Medicina y Genética Reproductiva (CEGYR), Buenos Aires, Argentina (2001 – 2002).
  • Laparoscopía Ginecológica (y Reproductiva): en CEGYR, Buenos Aires, Argentina (2002).

Experiencia en el área de Reproducción Asistida:
20 años.

Autor del libro “Manual de Estimulación Ovárica para técnicas de Reproducción Asistida” y de diversos capítulos en libros y artículos científicos sobre Medicina Reproductiva. Ponente en diversos congresos nacionales e internacionales de la especialidad.

Certificaciones:
BLS (Basic Life Support). Recertificado para ejercer la Medicina Humana por el CMP (2017).

Interés especial:
Reproducción Asistida de alta complejidad. Endocrinología reproductiva. Inducción de la ovulación. Estimulación Ovárica Controlada individualizada para Fecundación in vitro. Farmacogenética en Reproducción Humana. Preservación de la fertilidad.

Acerca de nuestro especialista

El doctor Pedro Bendezú Bullón es médico ginecólogo especializado en el tratamiento de la infertilidad (Medicina Reproductiva). Está casado y es padre de 2 niñas. Es cofundador del Centro Especializado en Reproducción Asistida (CERAS).

Con tres parientes directos ginecólogos, desde que ingreso a la escuela de Medicina Humana, siempre supo que esa sería su especialidad. Siempre quiso dedicarse a una rama que abarcara tanto los aspectos clínicos como los quirúrgicos de la medicina, y esta no podría ser otra que la ginecología. Se recibió de Médico Cirujano en 1996 y de Gineco-obstetra en el año 2000. Atraído por la Medicina Reproductiva, inicia su entrenamiento a full time en el laboratorio PRANOR de Reproducción Asistida de la actual clínica Monterrico durante el año 2000 y 2001. “Inmerso durante cerca de 1 año y medio en el laboratorio de embriología al lado de los biólogos reproductivos me llevó a entender el magnífico trabajo que realizan y lo maravillosa que es la biología reproductiva”… “Creo que todo ginecólogo que se está especializando en Medicina Reproductiva no solo debe apelar al aprendizaje clínico sino además debe tener un amplio conocimiento de los procesos y procedimientos que forman parte de un laboratorio de Reproducción Humana Asistida”.

En 2001 orientó definitivamente su camino, ese año es becario en el Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR) de Buenos Aires (2001-2002). “Tuve el honor de estar al lado de grandes maestros como los doctores Claudio Chillik (q.e.p.d.) y Sergio Papier”. Allí completó la parte técnica con la práctica y amplió sus conocimientos sobre estimulación ovárica y los asociados con la reproducción asistida.

Aunque la ginecología, ha sido uno de los pilares más importantes en su formación, la Medicina Reproductiva, ha sido su pasión por muchos años. Su campo de mayor interés es la Endocrinología Reproductiva, el uso de las hormonas como terapia de las dificultades reproductivas, la estimulación ovárica para los tratamientos de reproducción asistida y el manejo de casos difíciles o complejos como son las bajas respondedoras y las pacientes de edad avanzada.

“Ayudar a las parejas que tienen dificultades reproductivas es una misión que implica no solo prepararse y tener el conocimiento científico, sino además tener la capacidad de brindar orientación y apoyo emocional. Ser empáticos es fundamental en esta tarea”.

En el año 2013, es invitado a escribir sus primeros 3 capítulos en un libro de la especialidad (Tratado de Reproducción Humana Asistida – PRANOR). En 2014 publica su libro “Estimulación Ovárica para Técnicas de Reproducción Asistida”, obra que ha contribuido en la educación del médico interesado en el manejo de la infertilidad. En los últimos años, ha siso autor de diversos otros capítulos en libros de la especialidad.

A lo largo de 20 años de trayectoria y dedicación a la ginecología y la Medicina Reproductiva y luego de trabajar como staff en diversas Instituciones decide unirse a CERAS.

“Nuestro reto es hacer de CERAS un Centro de referencia a nivel nacional e internacional para la asistencia en reproducción humana asistida, la docencia y la investigación centrada en personas. Pero sobre todo, nos pusimos por objetivo brindar los mejores tratamientos siempre con un enfoque integral (científico, personalizado y humano)”.

Entrevista a nuestro especialista

Durante mi formación en la facultad, fueron 4 las materias que me marcaron como médico: la fisiología, la endocrinología, la farmacología y la ginecología. Tenía claro que mi camino se orientaba hacia la ginecología, pero algo me empujaba un poco más allá. Largas conversaciones con mis maestros y tutores durante el internado y la residencia despertaron mi interés en la Medicina Reproductiva. Luego de evidenciar el sufrimiento de las parejas que viven una incapacidad reproductiva en las consultas hospitalarias, y de inscribirme en varios cursos y capacitaciones en diversas Unidades de Infertilidad hospitalarias, tenía claro que esa sería mi camino. Desde el punto de vista médico la Medicina Reproductiva es una especialidad integral, tanto clínica, como quirúrgica y psicoemocional, es además un buen campo para la investigación. Pienso que la Medicina Reproductiva te permite crecer no solo como médico sino también como persona, como ser humano, ser empático, tener la capacidad de comprender y brindar ayuda médica y emocional.

Siempre me gustó el estudio de las hormonas y su relación con los procesos ginecológicos y reproductivos. Tener conocimientos profundos sobre endocrinología reproductiva es fundamental para entender muchos problemas de fertilidad, y es una ciencia que ha avanzado muchísimo en los últimos años. En este campo hemos descubierto como actúan e interactúan las hormonas en diversos procesos como el ciclo menstrual, la ovulación, la reserva ovárica y la estimulación ovárica para los tratamientos de Reproducción Asistida. Entender las hormonas es crucial también para entender algunas causas de una falla implantatoria y una falla ovárica prematura (menopausia precoz).

Tanto la Medicina Reproductiva y la endocrinología reproductiva me apasionan. Eso me llevó a estudiarlas detenidamente y mantenerme al tanto de las investigaciones más recientes. Esta dedicación me llevó a escribir capítulos sobre el tema en libros de la especialidad, así como editar y publicar un libro sobre Estimulación Ovárica para los tratamientos de Reproducción Asistida.

Me gustan los retos y el manejo de casos complejos o difíciles. Uno de los más frecuentes y que merecen toda nuestra atención es la mujer que responde muy poco durante la estimulación ovárica para FIV (también llamada baja respondedora). Es un reto al que nos enfrentamos día a día quienes lidiamos con los problemas reproductivos de nuestros pacientes y hay que estar a la altura.

Uno de los mayores inconvenientes que curiosamente experimento con frecuencia durante las consultas es tratar de convencer a mis pacientes que no es conveniente solicitar un embarazo gemelar y que el objetivo común debe ser el lograr un recién nacido vivo y sano en casa. En otras palabras, transferir un solo embrión en cada intento durante la fecundación in vitro (FIV). Muchas parejas, por diversos motivos, orientan sus deseos hacia la transferencia de más de un embrión pues se ilusionan con tener gemelos. No obstante, mi respuesta es siempre la misma, “el cuerpo femenino está hecho para llevar un solo bebe por vez”, “de esta manera podrás evitar algunos riesgos y tener todos los hijos que desees”.

A pesar de que se está investigando mucho en este campo con resultados esperanzadores, otro reto que tengo con frecuencia es conseguir que la mujer que se encuentra encima de los 40 años en su plenitud laboral, profesional y de salud pueda tener hijos.

Recuerdo los primeros tratamientos de FIV hace 20 años donde estimulábamos los ovarios con protocolos muy largos… ¡lo que implicaba casi 3 semanas de inyecciones en las pacientes!! .. y transferíamos al útero 2 o 3 embriones en su tercer día de desarrollo. Teníamos muchos embarazos gemelares y había además un pequeño porcentaje de mujeres con complicaciones debido a una sobre estimulación de los ovarios. Hoy todo eso ha cambiado muchísimo, con mejores incubadoras y medios de cultivo, mejor conocimiento sobre embriología, avances en congelación de ovocitos, embriones y la incorporación de la biología molecular además de disponer de mejores hormonas para estimular los ovarios, las tasas de éxito se han elevado muchísimo, los tratamientos son “más amigables” y las complicaciones son prácticamente inexistentes. El poder transferir un solo embrión por cada intento en su estadio más fisiológico y saludable genéticamente gracias al diagnóstico genético preimplantacional, ha permitido aumentar sustancialmente la eficacia del tratamiento de FIV a la vez que hemos reducido los riesgos obstétricos por embarazos gemelares.

Les recomendaría que intenten abordar el problema con ilusión, optimismo, entusiasmo y perseverancia, pero manteniendo una dosis no menos saludable de realismo.

Tomar la decisión de acudir a un centro de fertilidad podría no ser fácil, y las parejas pasan a menudo por sensaciones de ansiedad, duda y la incertidumbre propia de personas que no entienden como “otras personas” conciben tan fácilmente. A las parejas que van a acudir a su primera visita con un especialista en fertilidad les recomendaría que vayan lo más tranquilos y relajados, dentro de lo posible, que sean veraces al máximo en la información proporcionada y que no se abstengan de hacer todas las preguntas necesarias para resolver cada una de sus dudas. A aquellas que ya han tenido estudios o han realizado tratamientos con resultados no favorables, la sugerencia es que lleven todos los exámenes auxiliares disponibles y los informes de los tratamientos recibidos, y que a pesar de las decepciones previas traten de enfocarse en el presente y confiar en el especialista al cual están acudiendo. Por otro lado, debido al impacto que el estrés, la frustración, el miedo y la ansiedad pueden generar sobre los tratamientos, solicitar un “acompañamiento psicológico” desde el principio podría ser muy útil, es un detalle muy importante que deben discutir con el médico especialista.